Un recurso que nunca falla para llegar con tu proyecto online donde quieres

¿Te has parado a pensar que es lo que tienen en común todas esa películas que más te enganchan?

Yo hay algunas que ya he perdido la cuenta de las veces que las he visto. Podría decirse que me sé hasta los diálogos. ¿O quizá eres más de series? ¡No importa! También me sirve para que puedas ponerte en situación.

Serán las emociones, los personajes, los ambientes, el contexto, tu propio momento vital…

Está claro que todo esto puede influir, pero hay algo más profundo: la trama, el hilo conductor. O sea, lo que nos hace seguir atentos a cada escena es la historia que hay detrás. Los altos y los bajos, la tensión, el énfasis de ciertos momentos…

Sino dime, por muy entrañables que puedan ser los personajes, ¿quién se preocupa de qué les pase, si la historia no es buena? Cualquier parte de todo el entramado de una buena película o serie, puede caerse, sin una buena historia que la sustente.

Y dirás, “muy bien, pero qué tienen que ver las historias, las películas y todo lo demás, con mi proyecto online”.

¿Qué te parece si te cuento cómo introducir las historias en tus contenidos para llegar donde quieres: a la mente y el corazón de tu audiencia?


Vamos a contar historias, tralará…

 

No, no me he vuelto loca. Las historias pueden funcionarte perfectamente para expandir tu mensaje de marca.

Ya sé que puedes pensar que están más relacionadas con un ámbito privado, más familiar. Quizá, incluso infantil. Y es que cuando somos niños, todos entramos en contacto con el mundo de las historias, de una u otra forma.

¿Quién no recuerda una fría tarde (o calurosa, da lo mismo), mientras su abuelo contaba historias de épocas pasadas? ¿Y las que inventaban nuestros padres para irnos a dormir?

Pues, aquí estamos para romper con lo establecido. Probar nuevas opciones. Cambiar nuestra perspectiva. Y quedarnos con lo que realmente nos funcione.

Sin embargo, aunque hasta ahora nunca te lo hubieras planteado, ¡contar historias es algo que todos sabemos hacer!

Obviamente, siempre se puede mejorar, pulir nuestro estilo y aprender cómo adaptar nuestras historias a nuestra comunicación de marca. ¿Estás dispuesto a intentarlo?


¡Pongamos de moda volver a contar historias!

 

Podría darte muchísimas razones por las que de verdad considero que el mundo del storytelling está más vivo que nunca y funciona de maravilla con nuestro tipo de negocios…

Emocionan. Conectan. Divierten. Entretienen. Hacen reflexionar. Ayudan a aprender. Mejorar nuestra capacidad de discernir y extraer la moraleja. Nos abren nuevos horizontes. Con ellas, exploramos nuevos mundos y los hacemos propios.

¿Y por qué digo que todo ello casa a la perfección con nuestros negocios?

Porque hemos creado negocios humanos, con personalidad. Están dirigidos por personas de carne y hueso, como tú y como yo, (si no eres de carne y hueso, avísame que quizá me he lanzado yo muy pronto). Para personas que sienten, se preocupan y padecen.

Lo más natural es contar historias. Transmitirles la nuestra e interesarnos por las suyas.

Las historias no están sólo en los libros o las novelas, están en nuestro día a día, en cada cosa que hacemos.

Si damos ese toque humano, cercano y especial que tienen las historias a nuestros contenidos… ¿quién podrá resistirse?

Si no me crees todavía, aquí te dejo el enlace a una infografía: “El storytelling no es sólo para las noches de campamento”


Por dónde comenzar a contar historias y llegar más lejos con tu proyecto online

 

No sé si lo sabes, o la has trabajado, pero tú tienes una marca. Día a día, creas una reputación que te define en el mundo online.

Y, toda marca comienza con una gran historia… ¡qué después hay que saber contar!

Es decir, que a grandes rasgos, tú ya tienes una historia de marca, que englobaría todo tu proyecto online.

Pero, además, esa historia se compone de distintas vertientes que puedes aprender a explotar en tus contenidos, para dejar esa huella memorable.

Cada publicación en redes, por ejemplo, cuenta una pequeña parte de tu historia. La que te hace ser como eres, o hacer lo que haces. Incluso, cuando tú no lo sabes.

Sólo tienes que explotarla de manera consciente y sacar más partido de ese lado humano. Y es que, nunca me cansaré de repetirlo: no es sólo lo que compartes o lo que cuentas de lo que sabes, sino cómo lo haces.

Si lo piensas, quizá hay más gente que sabe lo mismo que tú, o al menos de una forma muy parecida. Sin embargo, tus filtros, la forma en que lo procesas, que lo explicas, dónde y de quién aprendiste esas cosas es lo que te hace único. Y también da ese toque a lo que estás comunicando.

De todos modos, como es un poco abstracto, he creado unas hojas de trabajo, que te van a ayudar a orientarte en este mundo del storytelling para empezar.

descargable-historias

Y, para acabar, como toda buena historia, la moraleja: el storytelling funciona, porque conecta y, si no conectas con tus clientes, la venta es más difícil.

Ahora, tú mismo.

Te espero en los comentarios. Me encantará leerte y saber qué te parece esto del storytelling, si alguna vez lo has puesto en práctica de forma consciente en tu negocio o cuáles son los frenos que encuentras para hacerlo.

Conchi Sanjerónimo Domingo
hola@turutaemprendedora.com

Soy redactora web y storyteller de proyectos digitales con alma. Te ayudo a desarrollar unos contenidos con estilo propio, que conecten con tu comunidad, para que consigas un emprendimiento útil con el que disfrutes y dejes huella.

17 Comentarios
  • mercedes be
    Publicado a las 21:10h, 02 noviembre Responder

    hola Conchi
    la verdad, es mucho el tiempo que se ocupa en la parte social, comunicar para vender y todo ello, entonces queda poco tiempo para el desarrollo del trabajo propiamente dicho para cumplir con los clientes, hay que estar en muchas actividades al mismo tiempo, es bastante desgastante, finalmente tendrás que contratar a alguien que atienda tus redes sociales, tu publicidad y el contenido fresco para tu blog. Ahí se va el dinero que cuesta ganar sobre todo cuando uno recién está empezando en una actividad por internet. Cuesta más vender porque si no te conocen, difícilmente te compren tus servicios. Pero es muy ´complicado realizar tantas cosas una sola persona para un emprendimiento de venta de servicios. Pienso que todos los canales que nombraste son efectivos, Ni qué hablar de las historias porque uno se siente reflejado en las dudas, los miedos, las alegrías que tienen todos los emprendedores antes, durante y después de empezar. genera empatía. nos hace ver que nos somos los únicos que tenemos expectativas e inseguridades. Muy útil el artículo como siempre. Gracias Conchi.

    • Conchi
      Publicado a las 09:25h, 03 noviembre Responder

      Hola Mercedes,

      ¡Qué alegría que lo hayas encontrado útil! Entiendo lo que quieres decir, pero justo por eso que comentas de que debemos hacer un sinfín de cosas para lograr el objetivo, es necesario priorizar lo más importante. Y eso, en mi opinión, pasa por la comunicación. Tener una historia clara y coherente, facilita tus interacciones y te ayuda a que la gente se identifique contigo y con tu marca y te recuerde 🙂

      Gracias por tu comentario.

      Un saludo enorme.

  • Mar Navarro
    Publicado a las 16:20h, 03 noviembre Responder

    ¡Hola Conchi!

    Me ha parecido muy interesante el tema que has escogido para el post, de hecho ayer lo veníamos hablando en el grupo de Facebook, y la verdad es que no me había parado a pensar en la importancia que tiene la comunicación (aún soy un pececito en el inmerso mar del blogging jejeje). Me ha gustado la metáfora que has usado de la cebolla, la verdad es que la comunicación parece ser el núcleo de todo como bien dices, y quizás a veces no le damos la importancia que se merece.

    Estaba pensando que quizás sea mejor incluso reducir la carga de trabajo (personas con las que interactúamos) a cambio de que la calidad de la comunicación no disminuya y sea efectiva, ya que como dice el dicho ‘quien mucho abarca poco aprieta’.

    ¡Gracias por el post!

    Un abrazo,
    Mar

    • Conchi
      Publicado a las 13:10h, 04 noviembre Responder

      Hola Mar,

      Justo pensaba en tu reflexión, porque me parece sumamente acertada. Al final, no se trata de cantidad, sino de calidad. Igual que las impresiones o apariciones que hagas. Tienes que estudiarlas bien, ya que merece la pena que aproveches el limitado tiempo que tenemos en lo que de verdad te funcione bien a ti.

      Si con nuestra comunicación no conseguimos acercarnos a nuestro objetivo, estamos quemando cartuchos y desaprovechando oportunidades. Así que, con el tiempo te das cuenta que es mejor ser más selectivo y estratégico en tus intervenciones 🙂

      Es genial que puedas reflexionar sobre esto desde el principio, para aprovechar mejor tu tiempo.

      Un abrazo y mil gracias por tu comentario.

  • Nazaret Barreto
    Publicado a las 19:23h, 03 noviembre Responder

    Hola Conchi, estoy tan sorprendida de encontrarme justo hoy este artículo. Te explico: justo hoy me enteré de algo que me hizo pensar que a pesar del esfuerzo y el trabajo que estoy haciendo con mi blog. El vínculo que llevo meses trabajando con mis lectores no da a penas resultado, al menos no el que yo espero. Y he estado masticándolo en la cabeza todo el día. Y me vengo a encontrar tu artículo en el hilo del grupo de Facebook. Me viene como anillo al dedo.

    Lo sorprendente para mí es como la vida te pone en las manos lo que necesitas, solo tienes que conectarte con ella. Voy ya mismo a inscribirme en tu entrenamiento.

    Un abrazo.

    • Conchi
      Publicado a las 13:06h, 04 noviembre Responder

      Hola Nazaret,

      Estoy sorprendida con tu comentario, porque además en alguna ocasión me ha ocurrido lo que compartes y sé cómo te sientes. Es una especie de liberación, porque ya puedes empezar a dar pasos hacia algún lugar en lugar de estar estancada, dándole vueltas en la cabeza, ¿verdad?

      Espero que te sirva de ayuda el entrenamiento y lo disfrutes. Verás como el hecho de conectar a través de las historias, te ayuda a mejorar la relación con tus lectores y a crear una comunidad más activa, que interactue más contigo. No es algo que se consigue en dos días, pero al final por algún sitio has de empezar a dar pequeños pasos.

      Gracias por compartir tu experiencia.

      Un saludo enorme.

  • Yolanda
    Publicado a las 19:29h, 03 noviembre Responder

    Hola!

    Un post excelente donde explicas a la perfección las capas que todo emprendedor debe ir “quitando a la cebolla”.

    No hay que ir en busca de la venta como si no existieran otros factores, tales como la comunicación, como bien dices en el post. Es muy importante la empatía con los futuros clientes, saber que piensan y sienten, ponernos en su piel..

    Un abrazo, afectuoso.

    • Conchi
      Publicado a las 13:01h, 04 noviembre Responder

      Hola Yolanda,

      Sí, tal como comentas, para convertir a una visita en un cliente, debe pasar un tiempo en el que vayamos desflorando la margarita, o sea, nutriendo la relación. O lo que es lo mismo, en el mundo online, si queremos ser consistentes en el tiempo y tener un futuro con nuestro proyecto, las soluciones “aquí te pillo, aquí te mato” no nos van a resultar beneficiosas. De ahí que defienda el proceso y la comunicación, el viaje a fuego lento, para ir profundizando y creciendo a medida que fortalecemos nuestras relaciones.

      Hay veces que querer correr demasiado tampoco da los mejores resultados.

      Gracias por comentar.

      Un saludo enorme.

  • Diana López
    Publicado a las 11:35h, 04 noviembre Responder

    Hola Conchi!!!

    En efecto, creo que has tocado un tema clave, la comunicación. Creo que debemos de dejar de obsesionarnos tanto con las ventas, con nuestros productos…en definitiva dejar de pensar en nosotros y pensar más en el cliente, en cual es su problema y en cómo se lo vamos a solucionar. Y como no, mediante la buena comunicación, a través de historias, que lleguen al cliente. Es un ejercicio un poco más difícil pero seguro que si empezamos a verlo desde este prisma los resultados llegarán.

    Un abrazo.

    • Conchi
      Publicado a las 12:58h, 04 noviembre Responder

      Hola Diana,

      Tienes razón en que al principio puede costar algo más pensar de forma distinta a lo que estamos acostumbrados a escuchar. Pero, con la práctica podemos conseguir que vender sea una consecuencia más de nuestro proceso natural. Creo que si logramos alcanzar este estado, todo fluye mucho mejor y nos agobiamos menos. Y la comunicación es nuestra herramienta para cambiar en ese sentido y darle otro rumbo a nuestro camino.

      Parece complicado, porque a veces se emprender como una “escapatoria” al difícil mercado laboral, pero como acostumbramos a decir mucho por aquí, esto no es “la solución fácil”, ni la “fórmula mágica”, para generar ingresos rápidos. Por eso, no hay que asustarse cuando hablamos de comunicación, aunque sea un proceso más lento, siempre es más seguro y ofrece mejores resultados.

      Gracias por tu comentario.

      Un abrazo.

  • Amaya
    Publicado a las 17:57h, 04 noviembre Responder

    ¡Hola Conchi y hola a todas las personas que habéis comentado este post tan completo en sus comentarios!

    El tema me gusta especialmente, y podría pasar horas y horas charlando con vosotras sobre ello y compartiendo ideas que veo que tenemos comunes.

    Creo firmemente que el mejor marketing es el que no se nota y esto lo podemos trasladar a la venta y a la comunicación. Y para que no se note tenemos que ser capaces de contar historias reales y coherentes.

    Poner por delante la calidad me parece la semilla para hacer crecer nuestros proyectos. Y calidad significa parar a entender, a nosotros pero, sobre todo, a nuestros clientes. Ellos son los que nos dan todas las pistas para averiguar los siguientes pasos que debemos dar. Cuanto más escuchemos más información tendremos para saber por donde continuar o, casi más útil, lo que no debemos seguir haciendo y en lo que tenemos que rectificar.

    ¡Un abrazo fuerte!

    • Conchi
      Publicado a las 10:13h, 07 noviembre Responder

      Hola Amaya,

      Entiendo lo que comentas de ir “a la caza” de las pistas, porque con un simple artículo, te puedes dar cuenta de qué temas interesan más o menos a tus lectores. A partir de ahí, se pueden extraer un montón de conclusiones o probar un montón de ideas nuevas. Al fin y al cabo, es de lo que trata todo esto, de experimentar y probar, innovar y reflexionar, de medir y sacar conclusiones.

      Es un proceso que a las personas les puede parecer lento, pero que yo estoy aprendiendo a disfrutar pausadamente.

      Supongo que el problema, a veces, es que tenemos prisa por llegar y nos saltamos todas las señales del camino, de modo que, al final, cuesta mucho más alcanzar nuestro destino.

      Gracias por la reflexión y tus comentarios Amaya,

      Un abrazo.

  • Gabriela Castelo
    Publicado a las 15:38h, 05 noviembre Responder

    Hola Conchi!!!

    Yo creo que la mejor forma de transmitir la experiencia de algo es por medio de las historias, y esto ha sucedido así desde que el hombre aprendió a comunicarse, desde escribir en cuevas hasta hacer papiros de piel, esto nos deja una buena pista en la historia, sin los relatos que cuentan las historia, difícilmente logramos comunicarnos.

    Cuando somos conscientes de que las historias atraen a personas con las mismos intereses al tuyo que se convierten en seguidores y después en clientes, vamos a crear buenas historias, pero siempre desde la verdad y la coherencia.

    Me gusto mucho tu simil de la cebolla, definitivamente cuando empezamos a quitarnos las capas vemos con más certeza hacia donde vamos.

    Me encanto Conchi muchas gracias!!! un beso!!!

    • Conchi
      Publicado a las 10:43h, 07 noviembre Responder

      Hola Gabriela,

      Sí, como dices las historias se han utilizado desde siempre, aunque parece que ahora no se entiende que se puedan utilizar en ciertos ámbitos como el de los negocios, o las ventas. ¡Nada más lejos de la realidad!

      Si de verdad queremos llegar a los demás con nuestro mensaje, para poder ayudarles, primero hemos de cautivarlos y engancharlos a nuestra historia, para que poco a poco, podamos ir creando relaciones más duraderas. Un mensaje frío, demasiado directo, incluso en ocasiones agresivo, sólo nos conducirá a perder la oportunidad de enamorar a posibles clientes. Y no es más que sentido común, al final la pregunta es simple: ¿cómo te gusta que te traten a ti? Pues al resto le sucede algo muy similar, ¡aprovechémoslo!

      Gracias por comentar Gabriela,

      Un saludo enorme.

  • Raquel
    Publicado a las 15:01h, 06 noviembre Responder

    Hola Conchi, parece que llegamos al meollo de la cuestión. Cuánta razón tienes en que la comunicación es clave, aunque yo añadiría que incluso después de vender hay que seguir comunicándose con los clientes, muchas veces nos obsesionamos con la venta y no pensamos en todo lo que hay detrás.

    A mi e pasa igual con las cebollas, no puedo parar de llorar, aunque no suelo pasar mucho pro la cocina, pero me lloran los ojos aunque sea otro el que corte la cebolla.

    Un abrazo y gracias por la excelente reflexión.

    • Conchi
      Publicado a las 10:49h, 07 noviembre Responder

      Hola Raquel,

      Justo eso que dices es muy interesante. Claro, la comunicación no acaba nunca. De hecho, si queremos fidelizar a los clientes, tenemos que seguir comunicándonos con ellos. No podemos desampararlos, una vez hemos conseguido un pequeño objetivo, vender un primer producto. Y ahí, en ese momento, se entiende que no puedes seguir comunicándote de la misma forma. Es decir, si utilizaste un lenguaje persuasivo, que dicen, para vender, ¿qué clase de comunicación puedes hacer después?

      En el equilibrio está la virtud, por eso, hemos de conocer todas las herramientas a nuestro alcance y poder utilizarlas de la mejor manera posible, tanto para nosotros, como para nuestros clientes. No está bien desechar opciones desde el principio, sin antes haberlas probado siquiera, ¿no?

      Al menos, yo es que soy muy de experimentar y ver qué ocurre. Y, sin duda, esta herramienta funciona para mí y para mis lectores.

      Gracias por compartir con nosotros, Raquel.

      Un abrazo.

  • Cómo y cuándo invertir en tu imagen de marca - El Blog de LunesEl Blog de Lunes
    Publicado a las 08:59h, 21 noviembre Responder

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