¿Es mejor ser muy organizado o dejar fluir tu negocio online?

Ains, qué difícil pregunta la que me he propuesto responder hoy… Es un dilema que se me planteé hace tiempo, mientras daba un giro radical a mi proyecto, y que hoy quiero compartir contigo, porque posiblemente también lo hayas tenido, o vayas a hacerlo en algún momento.

Es por eso que voy a contarte mis reflexiones, sobre las que después podemos debatir, si así lo deseas…

Pero antes, deja que te cuente una historia.


Visita a Dubrovnik en 3 días

 

Que cada uno está en su derecho de organizar sus viajes o vacaciones como mejor le plazca, eso es una obviedad. Y no seré yo la que me meta con ningún viajero, tanto si es de los que organiza hasta el más mínimo detalle, como si es de los que se deja llevar (yo encajo más, aunque pueda parecer raro, en esta segunda tribu).

Dicho esto, el verano pasado una prima mía me contaba alegremente su último viaje a Dubrovnik, Croacia. Tenía una amiga, de cuando su época Erasmus y había ido a visitarla. Aunque no había pasado muchos días allí, estaba contenta porque había visto todo lo imprescindible.

Su amiga había preparado todo un itinerario para que no se perdiese nada, ya que sin un plan trazado, no le daría tiempo a verlo todo. A pesar del viaje frenético que se marcó, del dolor insufrible de pies y de las pocas horas de sueño, le había encantado el lugar y recomendaba a cualquiera que fuese a visitarlo.

Sin embargo, mientras me contaba todo esto, mi mente se hacía otra pregunta, ¿en realidad había vivido el lugar como para recomendarlo? Se había dedicado a andar de un lugar a otro, visitando los lugares más turísticos, pero era esa la esencia de Croacia…


Buscando el equilibrio en tu negocio online

 

Supongo que esta historia y el viaje de mi prima hicieron que me plantease algo: ¿estaba viviendo mi proyecto como un viaje híper-planificado, donde no había lugar para la esencia y el disfrute?

La conclusión a la que llegué, no me gustó, la verdad. Por eso, en mi nueva etapa, decidí cambiar un poco mis métodos.

Es cierto que hay ciertas tareas que envuelven tu negocio online que es mejor que organices y planifiques de antemano. Así, evitarás pérdidas de tiempo, estrés y bloqueos a posteriori. Por ejemplo, actividades como los calendarios editoriales, tanto de tu blog, como de tus redes sociales, etc.

Documentar tus procesos, si estás empezando tu actividad, también te ayudará a tener más control sobre el funcionamiento. Y a largo plazo, podrás tomar decisiones mejor fundamentadas. O introducir cambios que mejoren esos procesos…

Sin embargo, he conocido a otras personas que planifican hasta el más mínimo detalle…

Puede que funcione para personas que llevan mucho tiempo. Ellos ya tienen una oferta cerrada y se dedican a hacer lanzamientos puntuales de productos o servicios que ya tienen preparados.

De esta manera, pueden hacerse un calendario, para tener una panorámica general del año que tienen por delante.

Pero, en mi humilde opinión, no funciona igual de bien para aquellos que llevan poco tiempo o empiezan.


Deja fluir tu emprendimiento

 

Si aún no lanzaste ni tu primer producto digital o servicio online, ¿cómo puedes hacer un calendario a un año vista con tus lanzamientos?

Considero que al principio, tu máximo objetivo ha de ser generar una buena comunidad alrededor de tu marca y estar al pendiente de ella. O lo que es lo mismo, practicar la escucha activa.

Ellos mismos, te irán orientando para que vayas descubriendo en realidad qué es lo que quieren. Puedes tener un montón de ideas, acerca de qué necesita tu tribu. Pero, si no validas antes esas ideas, corres el riesgo de crear un producto o servicio buenísimo, que no te compre nadie.

¿Por qué? Porque no has tenido en cuenta los deseos de tu público, porque no te has molestado en engancharlos de verdad. Y lo peor es que cada vez que intentes lo mismo y los resultados sean iguales, te sentirás un poco más frustrado.

Quizás el camino de escucharlos, hablar verdaderamente con ellos y preocuparte sinceramente por sus intereses, te lleve algo más de tiempo. Pero de otro modo, tampoco es que vayas a avanzar más rápido. Habrás hecho más cosas, seguro, pero, ¿el resultado será distinto…?

Por eso, mi conclusión es que debes involucrarte en tu negocio online al 100%, debes sentirlo, vivir su esencia. Obviamente ser organizado te ayudará a tener un mayor control. Pero, hay cosas de tu proyecto que no podrás controlar, menos si estás comenzando.

Así que para llegar a buen puerto, ¡déjate guiar por el viento!

Me gustaría seguir debatiendo sobre este asunto en los comentarios. Cuéntame, ¿qué opinas tú? ¿Hay que ser organizado hasta el extremo o es mejor ser flexible y dejar que tu negocio online fluya? ¡Me encantará leerte!

Conchi Sanjerónimo Domingo
hola@turutaemprendedora.com

Soy redactora web y storyteller de proyectos digitales con alma. Te ayudo a desarrollar unos contenidos con estilo propio, que conecten con tu comunidad, para que consigas un emprendimiento útil con el que disfrutes y dejes huella.

22 Comentarios
  • Nazaret Barreto Santana
    Publicado a las 16:08h, 11 enero Responder

    Bueno Conchi, hasta que decidí emprender yo nunca fui muy metódica. Funcionaba por plazos. Hoy en día eso me es imposible. Si no planifico bien cada paso que quiero dar no me doy cuenta de lo que implica. Es más pienso en el “todo” y me paralizo. Lo que sí hago es hacer planificaciones flexibles, si hay algún contratiempo on un día surge una actividad inesperada me lo puedo permitir.

    No me sentiría cómoda ni me funcionaría una organizacíon estricta pero porque no va con mi caracter. En eso me ha ayudado trabajar en mí. Pero tampoco puedo llegar a ninguna meta si no me planifico. Para mí el secreto está en que el negocio fluya con una planificación flexible.

    Un abrazo.

    • Conchi
      Publicado a las 16:50h, 11 enero Responder

      Hola Nazaret,

      Te entiendo. Yo tampoco pude seguir con las planificaciones estrictas, pero porque si en algún momento me lo saltaba, me sentía mal conmigo misma. Eso no era flexibilidad, no me estaba dando mi espacio. Y, sobre todo, en épocas de creación o días en los que escribo, necesito esos respiros para tomar aire, oxigenar mi cerebro y seguir con la inspiración por las nubes, sino desaparece para no volver jamás.

      Ahora soy más permisiva, me doy más cancha para organizarme a mi antojo, aunque otros no entiendan los horarios que hago y, sobre todo, mi parte favorita: no me culpo.

      Me gusta compartir todo esto, porque parece que nos afecta mucho a todos los que emprendemos, de un modo u otro, pero se suele exponer poco, porque no parece lo suficientemente relevante, ¿verdad?

      Gracias por comentar. Un saludo enorme.

  • Raquel
    Publicado a las 17:53h, 11 enero Responder

    Buena pregunta haces hoy, Conchi. Yo la verdad es que no soy casi nada planificada, tengo claro lo que quiero hacer, los momentos en los que quiero que ocurra y trabajo en ello, pero casi siempre me dejo llevar. lo máximo que tengo establecido es los periodos del día que le dedico a cada cosa, por ejemplo, por la mañana, mientras se enciende el ordenador, pongo al día las redes sociales, las mañanas, normalmente son para trabajar, las tardes, para desarrollo tanto de estrategias, como productos, también son el momento en el que escribo, y presto mis servicios de mentoria. Pero es más una distribución racional que una planificación.

    Normalmente establezco fechas fijas para tener el trabajo a punto, y cuando trabajo con plazos, ellos son mi prioridad, pero no me preocupa que hoy cambie de plan porque prefiero descansar y mañana desarrollo el trabajo, eso siempre que no implique a un tercero, que entonces intento cumplir siempre.

    Las planificaciones demasiado estrictas siempre he creído que nos restan movilidad y adaptabilidad, yo también soy de las que prefiere perderse por las calles de una ciudad, aunque no vea todos los imprescindibles.

    Un abrazo

    • Conchi
      Publicado a las 11:50h, 12 enero Responder

      Raquel, me encanta la metáfora de la ciudad. Comparto contigo que “perderse” es la única manera que hay de vivir a fondo y descubrir la esencia de algo. Por eso, en esta nueva etapa, opte por hacer las cosas diferentes.

      Gracias por el comentario. Un abrazo.

  • ADELA EMILIA GOMEZ AYALA
    Publicado a las 19:38h, 11 enero Responder

    Hola Conchi.

    Sinceramente, yo siempre he sido de mente cuadriculada; todo debe estar previsto de antemano!!!!! Pero…. luego llegas a la realidad, te encuentras con un sin fin de contratiempos, tanto en el plano personal, como en el plano tecnológico (toda la navidad me he pasado teniendo problemas con internet por vivir en una zona rural, creo que no hay que añadir más), y si tratas de seguir ese calendario o planning a rajatabla, es más que probable que acabes con un ataque de ansiedad tras otro.

    Como tú bien dices, los negocios ya muy asentados, pueden establecer un planning bastante completo, pero cuando estás empezando, necesitas ir conociendo el terreno por el que te mueves (qué contenidos funcionan mejor, servicios más demandados, …), probar herramientas nuevas que te simplifiquen el trabajo, ….

    En esa situación, intentar tenerlo todo planificado a rajatabla, puede ser mortal de necesidad.

    Coincido contigo en que al principio, hay que establecer unas líneas generales e ir funcionando de acuerdo a los resultados que vayas obteniendo. Eso sí, el trabajo duro no te lo va a quitar nadie, esa es una idea que hay tener siempre presente.

    Muy buena tu reflexión.

    Un afectuoso saludo

    • Conchi
      Publicado a las 11:53h, 12 enero Responder

      Hola Adela,

      Te doy la razón, sobre todo, por lo que comentas de que a las personas “cuadriculadas”, como tú has dicho de ti misma, (yo me identifico también), nos cuesta más desarmarnos, quitarnos la coraza y respirar. Nos sentimos perdidos, desorientados y no sabemos dejar que las cosas fluyan, por miedo a no tener el control.

      Pero, al principio de un proyecto, esto es sumamente complicado, por eso hay que saber amoldarse y, si quieres que realmente funcione, empezar a probar y hacer cosas distintas, hasta que te sientas cómodo haciéndolas. Entonces, es cuando todo empieza a encajar.

      Gracias por el comentario y por compartir tu experiencia,

      Un saludo enorme.

      PD: Los problemas técnicos, además, siempre llegan cuando menos los esperas.

  • mercedes be
    Publicado a las 22:39h, 11 enero Responder

    hola Conchi
    siempre apunto al término medio: hay que planificar, pero también dejar espacio para que otras cosas surjan naturalmente. Tanta planificación genera rigidez. Dejando fluir un poco los acontecimientos pueden surgir mejores ideas, sobre todo interactuando con tus seguidores o tus clientes. Crecimiento que antes ni hubieras imaginado. Muy buena nota para reflexionar.

    • Conchi
      Publicado a las 11:55h, 12 enero Responder

      Hola Mercedes,

      Gracias por compartir tu visión. Como tú, he llegado a la conclusión de que, sobre todo en este aspecto, la virtud está en el equilibrio. Pero, a veces, cuando empezamos, si no tenemos esto claro, o nunca antes nos habíamos embarcado en algo semejante, es difícil verlo tal cual.

      Seguro que todas nuestras experiencias sirven de apoyo a alguien más 🙂

      Un saludo enorme.

  • consuelo cartaya
    Publicado a las 18:28h, 12 enero Responder

    Saludos!!… Es la primera vez que escribo aquí. Me ha motivado el tema porque ha sido una de las piedras en el zapato (o en ambos zapatos) para mi… Leyéndolas me he dicho que tienen razón!. Y es que si estoy en eso de emprender, aunque lleve dos años con el blog, si sacara la cuenta de días continuos de trabajo en él no serían en realidad dos años, sería mucho menos. Y ver el tiempo en términos de calendarios lineales no ayuda… Esto me ha permitido hacer la reflexión de lo mucho que necesito “desmarcar” mi mente de patrones que, a menos que haga una reflexión profunda como ésta, la sensación de que “estoy perdiendo el tiempo” porque no cumpla con lo que planifiqué en el papel me martillará la cabeza y me haré sentir mal… cuando en realidad lo que pasa es que no estoy respetando mi propio ritmo y mis propios procesos.

    Si hay algo que amo de emprender online, ha sido todo lo que me ha permitido VER de mi y en mi e ir aprendiendo de ello… Definitivamente que es un fascinante proceso de autoformación…

    Gracias chicas, porque gracias a esta conversa virtual se detonó esta reflexión en mi y, de verdad, que la necesitaba justamente ahora.

    Gracias!! 🙂

    • Conchi
      Publicado a las 19:44h, 12 enero Responder

      Wow Consuelo, me alegra que el artículo y, sobre todo, el debate en los comentarios te haya puesto las pilas y te haya hecho reflexionar. Me encanta que compartas lo que ha sido tu experiencia y te diré que me he visto reflejada, ya que en algunos momentos yo también he sido de las de pensar “estoy perdiendo el tiempo”.

      Creo que nos exigimos más de lo necesario, parece que al no tener que rendir cuentas a nadie, nos ponemos el listón más alto, para sentirnos mejor. Pero así lo único que hacemos, la mayoría de la veces, es perder de vista el motivo por el que emprendimos: ser libres y tener más tiempo para nosotras mismas.

      Es bueno pararse a reflexionar, ya que nos puede ayudar a ver las cosas de otro modo e incitarnos a hacer pequeñas modificaciones para seguir avanzando y creciendo.

      Gracias por el comentario, espero verte más veces por aquí 🙂

      Un saludo enorme.

  • Cristina
    Publicado a las 07:19h, 13 enero Responder

    Hola Conchi,

    ¿Un término medio, no? Yo necesito orden y planificación para mantener el foco, pero es verdad que en los últimos meses estoy aprendiendo a relajarme o a cambiar mi forma de planificar. Mi tendencia era a hacer una estimación del tiempo demasiado ambiciosa, vamos, que me planteaba objetivos imposibles de cumplir en las fechas que me marcaba y dejaba poco margen a imprevistos. Ahora estoy tratando de ser más flexible con eso. Y algo que me está funcionando bien es dividir cada tarea gorda en tareas pequeñas. De ese modo, veo el avance y evito el ir aplazando tareas en la agenda de forma eterna.

    Es interesante la diferenciación que hacer entre negocios consolidados y negocios que están empezando. Es cierto que los que estamos empezando no podemos planificar todo a largo plazo, estamos continuamente haciendo pruebas de ensayo y error y adaptando. Al menos yo. Y eso deja poco margen a la planificación cuadriculada.

    Un saludo.

    • Conchi
      Publicado a las 12:07h, 13 enero Responder

      Hola Cristina,

      Es justo por eso que comentas al final, que me animé a escribir este artículo y compartirlo. Yo llegué a esa conclusión y es que, cuando empezamos, nos fijamos en otros que llevan más tiempo y que hacen grandes planes. Pero igual que no podemos compararnos con ellos en cuanto a resultados, porque por su bagaje y el trabajo previo van por delante, tampoco la forma de funcionar nosotros o de gestionar el proyecto puede serlo. Sin embargo, no he encontrado mucho material, acerca de este asunto y quería lanzar la pregunta con mis reflexiones para debatir entre todos. Y sabes, ¡me está encantando la experiencia! Veo que muchos coincidimos y se están exponiendo grandes ideas.

      Así que muchas gracias por participar del debate y un saludo enorme.

  • Alvaro Sánchez
    Publicado a las 16:48h, 14 enero Responder

    Eso de irse de vacaciones y madrugar para hacer colas e ir de lado a lado a toda prisa lo llamo turismo a la japonesa, y no me gusta nada!!

    Peco un poco de exceso de planificación, pero lo voy corrigiendo a medida que no cumplo con lo planificado jajaja

    • Conchi
      Publicado a las 17:01h, 16 enero Responder

      Álvaro entonces haces algo parecido a lo que hacía yo, al principio. Pero, espero que al menos, no te agobies cuando no lo consigues. Esa era la parte donde yo fallaba, por eso el cambio de método era algo necesario, para poder relajarme y disfrutar 🙂

      Gracias por compartir tu experiencia. Un saludo enorme.

  • Cristina Píriz
    Publicado a las 23:36h, 15 enero Responder

    Gracias Conchi porque has dicho las palabras que necesitaba escuchar, de verdad. Tanto oigo y leo sobre planificar y organizar que casi me siento culpable de dejarme llevar en ir improvisando, pero como bien dices al principio lo importante es crear comunidad, ir escuchando ir aprendiendo por donde van los tiros… Después de todo creo que no voy tan mal, aunque lo mio no sea la planificación, En verdad mi mente ya planifica solo cuando me voy a dormir, durante el sueño es cuando se me ocurren las mejores ideas 😀
    Un saludo guapa,
    Cristina

    • Conchi
      Publicado a las 17:10h, 16 enero Responder

      Hola Cristina,

      Me alegra que te haya servido el artículo. Coincido en que nos bombardean con la planificación y, aunque es cierto que es importante, también hay que reconocer que necesitamos ciertos márgenes, para que no acabe con nosotros. Dejamos de tener perspectiva y se convierte en un tema que sólo nos causa agobio.

      Por eso, para compartir mi experiencia con otros y que entre todos compartiéramos opiniones, escribí este artículo. Así que, gracias por dejar tu comentario y mucho ánimo, ya has visto que no estás sola en esto de perder la cabeza por la organización.

      Un saludo enorme.

  • ana camacho manfredi
    Publicado a las 10:23h, 16 enero Responder

    Hola Conchi,

    yo he experimentado esto que comentas, llegó un punto en el que creía que teniendo todo hiperplanificado me llevaría a desarrollar mi negocio de forma más eficaz. Hasta que me di cuenta de que había días que seguir haciendo aquello que había empezado y sabia rodado era mejor no pararlo porque tuviera programado otra cosa, para lo que ese día no estaba nada inspirada. En mi caso, eso es disfrutar de emprender, tener la libertad de adaptar, en ocasiones, el día a día a lo que sabes que fluye en ese momento. No soy un robot y las obligaciones son las obligaciones pero intento adaptar sobre la marcha lo planificado con las inspiraciones diaria.

    Este post ha servido para reforzar mi idea sobre “soltar un poco y disfrutar”, para darme cuenta de que no estaba equivocada.

    Un abrazo,

    • Conchi
      Publicado a las 17:14h, 16 enero Responder

      Hola Ana,

      ¡Genial! A mí también me costó darme cuenta de que era lo mejor, pero te sientes súper liberada cuando lo haces, ¿no es así?

      Si creamos un proyecto de cero, en parte es en busca de seguir nuestras propias reglas, por lo que no entiendo que después no nos demos ese margen a nosotros mismos. Pero, lo importante es reflexionar y darse cuenta de cómo funcionan mejor las cosas. Como dices, podemos adaptarnos y trabajar en lo que más nos gusta, en función de nuestros propios ritmos, ¿por qué no aprovecharlo? Obviamente hay obligaciones y, a veces, plazos, pero mientras los cumplamos, ¡todo el resto está bien tal y como nosotros mismos lo gestionemos!

      Gracias por el comentario y un abrazo enorme.

  • Gabriela Castelo
    Publicado a las 03:46h, 17 enero Responder

    Hola Conchi!!, fíjate que a mi antes de terminar el año, casi dos meses, me entro la espina loca de querer tener planificado cada mes con cada semana y día de la semana de todo el año 2017. Casi vuelvo loca, porque la verdad mi misma esencia no es así, entonces pretender ser, lo que no soy, no me iba a dejar nada bueno.

    Y en efecto, lo que me dejo, fue frustración, tenia planeado según yo, hasta los temas de los post de cada semana, pero no logre más que volverme loca.

    Lo que hice fue, un calendario por trimestres, así antes de terminar el año, ya tenia visualizado el primer trimestres, hasta los primeros 1 días del mes, voy bien, pero la verdad no sé cuanto aguante siguiendo mis propios planes, pero creo que me estoy dejando fluir un poco, sin reprocharme el no haber cumplido lo que tenia por el día.

    Un gusto leerte, después de alejarme un poco, lo leía ni los mensajes del celular.

    • Conchi
      Publicado a las 09:27h, 18 enero Responder

      Hola Gabriela,

      Sí, tienes toda la razón, cuando tratamos desesperadamente de forzar ciertas cosas, lo único que dejan es frustración. Yo suelo hacer resúmenes mensuales de cómo me ha ido y reviso ciertos parámetros. Después, decido nuevas acciones que quiero hacer ese mes, en función de mis objetivos, y sabes lo mejor… ¡los planes nunca salen como los diseñamos!

      La única diferencia, con respecto a lo que hacía antes, es que ahora simplemente voy adaptando esas acciones y lo que quedó pendiente de un mes, trato de lograrlo el siguiente, sin agobiarme demasiado. Quizá podría crecer más rápido de otra forma, pero creo que cuando llevamos nuestro propio ritmo y le hacemos caso, es en realidad cuando mejor nos salen las cosas.

      Gracias por compartir tu experiencia. Un abrazo.

  • Amaya
    Publicado a las 19:21h, 17 enero Responder

    ¡Hola Conchi!

    Antes de leer el post ya había respondido a tu pregunta con voz bien alta ¡fluir!

    Así lo hago yo con mi proyecto y no significa que no tenga cosas medidas, planificadas, programadas… pero lo hago con el objetivo de que el resto del tiempo el proyecto fluya, crezca y vaya adaptándose a la evolución.

    Quizás, cómo tu dices, esté relacionado con el tiempo que llevamos al frente de nuestros negocios pero, aún así, me sigue pareciendo muy “sano” que dejemos espacio a la improvisación.

    Además, esta es una de las maravillas de emprender, el ser dueño de tus decisiones ¿cómo vamos a desaprovecharla?

    Un abrazo

    • Conchi
      Publicado a las 09:29h, 18 enero Responder

      Hola Amaya,

      Totalmente de acuerdo con tu última propuesta. A veces, perdemos el norte y no recordamos por qué quisimos emprender en primer lugar. Siempre hemos de tenerlo presente, ya que ésta es sólo una de las ventajas de emprender en solitario y hay que aprender a disfrutarla más y a agobiarnos menos.

      Gracias por el comentario,

      Un abrazo enorme.

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